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En tiempos de Trump, ¿es importante el comercio internacional?

En Tiempos De Trump, ¿es Importante El Comercio Internacional?

A unos días de que Donald Trump anunciara que Estados Unidos saldría del Acuerdo de Asociación Transpacífico apenas asuma la dirección de la Casa Blanca, el comercio internacional está experimentando una fuerte sacudida luego de algunos años de continua prosperidad. México y otros actores han expresado comentarios acerca de la necesidad de renegociar, o actualizar, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Pero, ¿es importante el comercio internacional?

La postura del presidente electo de Estados Unidos se contrapone a las opiniones de la Organización Mundial de Comercio y de otras instituciones globales y regionales acerca de la importancia que tiene el libre comercio internacional para la prosperidad y el bienestar de las personas.

El comercio internacional supone un intercambio libre de mercancías entre países, o al menos con una menor carga arancelaria, que contribuiría a incrementar la calidad de vida y la prosperidad de los ciudadanos. Desde la recesión del 2008, sin embargo, el volumen del comercio internacional ha sido inestable. En el 2015, el valor de las exportaciones de bienes a nivel mundial descendió 14%, debido sobre todo a la caída de 45% en los precios de los combustibles, de acuerdo con información de la Organización Internacional de Comercio (WTO, por su sigla en inglés). Pero para el 2016, este organismo prevé una recuperación de 3.9 por ciento.

Trump ha repetido en diversas ocasiones su intención de revisar muchos de los tratados de comercio internacional que Estados Unidos ha firmado con otras naciones, lo que aunado a sus propuestas sobre el aumento de los aranceles a los productos provenientes de países como China y México, pone en riesgo el libre comercio a nivel mundial y sobre todo, en la región de América del Norte.

Esta postura del presidente electo de Estados Unidos se contrapone a las opiniones de la Organización Mundial de Comercio y de otras instituciones globales y regionales acerca de la importancia que tiene el libre comercio internacional para la prosperidad y el bienestar de las personas. “Los países con la mayor libertad comercial registran un mayor ingreso per cápita, menores tasas de desnutrición entre su población y un medioambiente más limpio”, explica un documento de la Heritage Foundation.

El problema de la distribución de la riqueza en países emergentes y en desarrollo es otro de los retos que enfrenta el comercio internacional, ya que buena parte de la población de estos países no puede acceder a la prosperidad y al bienestar que augura una mayor libertad económica. Un recuento de las ventajas que ofrece el comercio internacional tanto para los países desarrollados como para los que están en vías de desarrollo puede servirnos como punto de partida para conocer la importancia que tiene la promoción de acuerdos comerciales internacionales justos para las naciones del orbe.

1. Ventaja comparativa

México es el productor número uno de aguacate en el mundo. De acuerdo con datos del gobierno federal, la producción de aguacate de nuestro país representa una tercera parte de la producción mundial. Por su parte, dos de los principales productos de exportación de Estados Unidos son los medicamentos y los productos refinados de petróleo. A partir de estos datos, es posible afirmar que para Estados Unidos resulta más sencillo y barato importar aguacate desde México que producirlo en su territorio, a la vez que para México es más barato y sencillo importar buena parte de los medicamentos que consume desde nuestro vecino del norte que destinar recursos para el establecimiento de plantas farmacéuticas en nuestro país.

A este fundamento del comercio internacional se le conoce como ventaja comparativa e implica que tanto México como Estados Unidos cuentan con una ventaja con respecto a la producción de ciertos productos y servicios que pueden aprovechar dentro de sus relaciones comerciales. En este sentido, México y Estados Unidos comparten este beneficio mutuo del comercio.

2. Sectores económicos más grandes

Mediante las exportaciones, la producción de un sector económico puede aumentar considerablemente fuera de las fronteras de la economía nacional y así generar lo que se conoce como economías a escala, es decir que se eleva la producción de una industria por encima de lo que se elevan sus costos.

“Un aspecto interesante de las economías a escala consiste en que (…) los países con pocas diferencias en cuanto a recursos o tecnología y, por tanto, a costos de producción, se beneficiarán si se especializan en diferentes productos y los intercambian entre ellos. Gracias a la especialización, dos países pueden aprovechar las economías de escala en el producto en que se especialicen y reducir el costo de producción”, refiere el documento “Algunas teorías y conceptos básicos del comercio internacional” publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Sin embargo, si ponemos como ejemplo a México y a Estados Unidos, es posible inferir que la disparidad en cuanto a los recursos y la tecnología de ambos países representa una desventaja para la especialización de las industrias productivas mexicanas y por tanto, para el intercambio de productos, como es el caso de los refinados de petróleo, que México debe importar debido a las significativas diferencias entre la tecnología para su producción en ambos países, a pesar de que México es un importante productor de crudo.

3. Incremento de la competencia

La competencia es otra de las formas en las que el comercio internacional beneficia a la economía de un país y de su población. Con la premisa del libre comercio a nivel mundial, los países presionan a sus sectores industriales a competir con los productos y servicios de otras naciones y por tanto, a mejorar sus estrategias comerciales y a reducir sus costos en pos de los consumidores. Este fundamento del comercio internacional beneficia sobre todo aquellos sectores industriales que en cada país son considerados monopolios, oligopolios o actores preponderantes debido a que obliga a estas empresas a mejorar la eficiencia de su producción para competir con industrias similares a nivel mundial.

4. Mayor diversidad de productos

El comercio internacional beneficia también a los consumidores y productores de un país, debido a que pone a su disposición muchos bienes y servicios a los de otra manera no podrían acceder. “Habida cuenta que en esta variedad se incluyen tanto los bienes de consumo como los bienes de capital y los insumos, el comercio favorece tanto a los consumidores nacionales como al desarrollo de la capacidad nacional de producción”, refiere el documento de la FAO.

La diferenciación de los bienes y servicios que produce cada país implica que las naciones no deben especializarse en aquellos sectores en los que no cuentan con una ventaja comparativa, debido a que pueden acceder estos mediante el intercambio comercial con otros países.

5. Aumento de la Inversión Extranjera Directa

La Inversión Extranjera Directa (IED) a nivel mundial pasó de 241,856 millones de dólares en 1994, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a 2,111 billones de dólares en el 2015. Para la Organización Internacional de Comercio, la IED es una forma de incrementar la eficiencia de la utilización de los recursos de todo el mundo. “Un ejemplo reciente y específico de este fenómeno es el rol que tiene la IED en los esfuerzos para estimular el crecimiento económico en muchos de los países más pobres del orbe”, refiere la WTO.

Para la organización, esto se debe a que la IED es una fuente más eficiente y próspera de capital en comparación con la asistencia económica internacional que los países reciben de instituciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. De acuerdo con la WTO, una cantidad muy reducida de la IED internacional fluye actualmente hacia los países más pobres del mundo, a pesar de que ésta podría modificar positivamente la tecnología, las habilidades organizacionales y las redes de comercialización de estas naciones.

6. El comercio internacional fomenta la estabilidad económica

El exceso de oferta o demanda dentro de una economía nacional también puede ser mitigado con la ayuda del comercio internacional. Para la FAO, esto puede evitar o reducir las variaciones de los precios y la posible escasez de productos.

“Los productos agrícolas pueden beneficiarse especialmente del comercio exterior, dado que sus mercados tienden a ser particularmente inestables como consecuencia de las rigideces de la oferta (los productos agrícolas tardan en responder a las señales de mercado), de los factores exógenos que afectan la producción (como el clima o las plagas) y del hecho de que la demanda de alimentos tiende a variar poco cuando los precios suben o bajan”, explica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

No obstante, una excesiva especialización de un sector industrial en pos de una expansión comercial puede ser la causa de una pronunciada inestabilidad para el país, esto debido a que al descuidar otros sectores, dicha nación estará expuesta a la fluctuaciones en los precios de los productos que importa.

 

 

 

 

 

 

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